De la contraportada del libro

29 canciones. De Los Planetas a Pulp, pasando por Surfin´ Bichos, Pet Shop Boys y Lou Reed. De todas las cosas que se pueden hacer con ellas, Federico Montalbán escribió 26 cuentos. Y Casanovas, sin leerlos, constuyó la banda sonora en imágenes mientras oía las mismas canciones. Música, literatura e ilustración. Tres en uno.

miércoles 9 de diciembre de 2009

Tracklist

Amor abollado
Artista: Surfin´ Bichos
Canción: Gente abollada y Comida china y subfusiles
Álbum: La luz en tus entrañas y El amigo de las tormentas (respectivamente)

Pequeña nota autobiográfica (I)
Artista: Pet Shop Boys
Canción: Go West
Álbum: Very (ver también ceremonia entrega Brit Awards 1994)

El idiota
Artista: Lori Meyers
Canción: Tokio ya no nos quiere
Álbum: Viaje de estudios

Rencor
Artista: Los Planetas
Canción: Canción del fin del mundo
Álbum: Contra la ley de la gravedad

La madre
Artista: Negu Gorriak
Canción: Itxoiten
Álbum: Borreroak Baditu Milaka Aurpegi

Mil millones de veces
Artista: Mercromina
Canción: Mil millones de veces
Álbum: Desde la montaña más alta del mundo

Diez días en la vida de un superhéroe
Artista: The Jam
Canción: Batman Theme
Álbum: In The City

Pequeña nota autobiográfica (II)
Artista: Los Marañones
Canción: Black Experience
Álbum: Experiencia negra

Vacaciones
Artista: Los enemigos
Canción: Septiembre
Álbum: La vida mata

Metamorfosis curiosa, metamorfosis extraña
Artista: Vainica Doble
Canción: Réquiem por un amigo
Álbum: Heliotropos

Penalti y expulsión
Artista: The Unfinished Sympathy
Canción: Catenaggio
Álbum: We Push You Pull

Los guisos de mamá están de muerte
Artista: Mala Rodríguez
Canción: La niña
Álbum: Alevosía

El ratoncito del estudio
Artista: Sr. chinarro
Canción: La canción de G. G. Penningstone
Álbum: El mundo según

Pequeña nota autobiográfica (III)
Artista: The Divine Comedy
Canción: A Lady Of A Certain Age
Álbum: Victory Fot The Comic Muse

El juicio sumarísimo
Artista: Esclarecidos
Canción: Arponera
Álbum: 2

Azúcar Placebo
Cara A
Artista: Pauline en la playa
Canción: Un monstruo
Álbum: Nada como el hogar
Cara B
Artista: Pulp
Canción: The Fear
Álbum: This Is Hardcore

Pequeña nota autobiográfica (IV)
Artista: Bersuit Vergarabat
Canción: Desconexión Sideral
Álbum: Hijos del culo

Coser y cantar
Artista: Chucho
Canción: Cirujano patafísico
Álbum: Tejido de felicidad

El amor que se expande
Artista: La habitación roja
Canción: Agujeros Negros
Álbum: Nuevos tiempos

Kurek y la ceniza
Artista: Nosoträsh
Álbum: Popemas
Canción: Corazón ceniza

Ella
Artista: T-Rex
Canción: Cosmic Dancer
Álbum: Electric Warrior

Pequeña nota autobiográfica (V)
Artista: Lou Reed
Canción: Vicious y Satellite of love
Álbum: Transformer

Diccionario de uso
Artista: Triángulo de amor bizarro
Canción: El fantasma de la transición
Álbum: Triángulo de amor bizarro

Decibelios
Artista: Clovis
Canción: En sueños
Álbum: Bajo la influencia

(El final de) Los besos metálicos
Artista: Francisco Nixon
Canción: Brackets
Álbum: El perro es mío

Pequeña nota probablemente autobiográfica
Artista: The Rolling Stones
Canción: You Can´t Always Get What Yoy Want
Álbum: Let It Bleed

jueves 3 de diciembre de 2009

El libro se expande

Poco a poco, y eso que todavía no ha salido de imprenta, el libro va apareciendo en algunos blogs. Pongo los enlaces:

Perros felices (blog dedicado a Surfin´Bichos, Mercromina, Chucho, Joaquín Pascual, Fernando Alfaro...)

El blog de Enrique Laso (un buen amigo y compañero escritor)

Historietas (mi tienda favorita)

(En la columna de la derecha hay algunos links más.)

Gracias a todos.

miércoles 2 de diciembre de 2009

Comida china y subfusiles (cuento: Amor abollado)

Voy a ir subiendo algunas de las canciones que no he encontrado en Spotify. Empiezo con "Comida china y subfusiles" de Surfin´ Bichos. Si tuviera que hacer una lista con mis cinco canciones favotitas, me las vería y me las desearía para impedir que las cinco no fueran de este grupo albaceteño.




El cuento, por cierto, se puede leer aquí.

sábado 28 de noviembre de 2009

Caras B y rarezas



He hecho una lista con alguna de las canciones que se citan en Cuentos pop pero que no inspiran directamente ninguno de los textos.

Podéis escucharla en:
http://open.spotify.com/user/federicomontalbanlopez/playlist/3MnqVZJ6sh8uKuhllbZeDP

miércoles 25 de noviembre de 2009

¡LA PORTADA!


La morsa y el libro

(Sacado de la entrada titulada "Bestiario de elhombreamadecasa: La morsa", del blog elhombreamadecasa.com)


La morsa es un mamífero pinnípedo semiacuático de gran tamaño que habita en los mares árticos. El término pinnípedo requeriría una aclaración pero si nos empezamos a ir por las ramas, no acabamos nunca. Los machos pueden llegar a pesar unos mil setecientos kilos. Las hembras algo menos porque, al parecer, cuidan más la línea. Su piel es bastante gruesa, hasta 4 centímetos. Esto les protege del frío polar y de los clásicos pellizcos de abuela. Si algo las destaca por encima del resto son dos enormes colmillos de un metro de longitud que junto a sus tremendos mostachos, hacen de la morsa un animal algo surrealista y difícil de ser tomado en serio. Como estos colmillos son de márfil, estuvo a punto de ser aniquilada por la avaricia del hombre blanco y europeo. Y es que la avaricia es mala, a no ser que se enfoque a acumular discos, libros y tebeos. En este caso es sumamente positiva.

Según la wikipedia hay tres subespecies: la morsa del Atlántico (Odobenus rosmarus rosmarus), la del Pacífico (Odobenus rosmarus divergens) y la del mar de Láptev (Odobenus rosmarus laptevi). Se olvidan de la cuarta y la quinta.

La cuarta es Paul McCartney por obra y gracia de una de las leyendas urbanas más fascinantes de toda la historia. Sir Paul murió en 1966, en un accidente de tráfico, y fue reemplazado, después de un casting de parecidos razonables, por un policía canadiense de nombre William Campbell. Su doble se parecía físicamente y tenía la misma voz, como si fuera el mismísismo McCartney, vamos. Pruebas de este incuestionable hecho las hay a mogollón. Si uno se fija en la portada del "Rubber Soul" salta a la vista que está tomada desde la tumba de Paul. En la portada del "Magical Mistery Tour" el único que está vestido de Morsa es Paul. En la canción "Yesterday" se canta: "I'm not half the man I used to be" (no soy el hombre que solía ser). ¿Hacen falta más pruebas? Por si acaso, en Internet hay millones de ellas.

La quinta Morsa es una editorial pequeña y coqueta de Barcelona. Aquí está su página web. Se han destacado en la publicación de libros ilustrados y cuidan mucho mucho la edición. A su correo electrónico llegaron por casualidad, y rebote, unos cuantos cuentos pop.

Al principio, los cuentos pop no eran cuentos pop. Al menos el primero no lo era. Se trataba de un pequeño texto que se leyó en el programa de Radio3 "Especia Melange". Al acabar el cuento, sonó "Cirujano patafísico", de Chucho, y elhombreamadecasa, que por aquel entonces probablemente sería hombre pero no ama de casa, descubrió que su cuento casaba muy bien con la canción. La idea anidó en su cabeza y un puñado de años después, se lanzó a escribir cuentos basados en canciones, a veces de forma directa, a veces de forma libre.

El proyecto estuvo a punto de salir en una radio, de hecho un cuento inspirado en "Las opotunidades perdidas" de Calamaro, se leyó en "La ventada del verano" (Cadena SER). Luego, elhombreamadecasa los envió a varias revistas, y desde una de ellas llegaron a Morsa. Les gustaron y, más de dos años después, la idea de publicarlos se va a hacer realidad.

El editor, mientras pensaba en el libro, tuvo una gran ocurrencia: en vez de ilustrar los cuentos, eso está ya muy visto, se ilustarían las canciones que inspiran los cuentos. Encerró los textos bajo siete llaves para que José María Casanovas, el brillante ilustrador, no los pudiera leer y se dejara llevar solo por las canciones. La idea es muy buena. Se consigue así un libro muy especial que aúna música, literatura e ilustración.

(Si de la pagina web de la editorial vais al blog y buscáis en la columna de la derecha, según se mira, encontraréis un par de ilustraciones de Casanovas.)

Los planes no deben sufrir ninguna alteración y el libro entrará en imprenta cualquier día de estos. A finales de noviembre, si no hay retrasos, que todo es posible, saldrá, calentito y recién hecho, rumbo a todas las librerías del reino. Vaya, justo para la campaña navideña. Qué casualidad.

PD: Se me olvidaban un par de cosas. El libro tendrá un prólogo, buenísimo, cuyo autor habla de las canciones que le gustan en rock&rodri land. A pesar de las evidentes conexiones, ninguno de los cuentos está basado en una canción de The Beatles. Sin embargo, en el prólogo se cita el "She Loves You". Este hecho deberá ser estudiado con detenimiento porque posiblemente sea la prueba definitiva de que Paul McCartney es la morsa.

lunes 12 de octubre de 2009

Pequeña nota autobiográfica (IV)

B.S.n.O.
Artista: Bersuit Vergarabat
Canción: Desconexión Sideral
Álbum: Hijos del culo


La situación era la que sigue. Allí estaba yo, acostado al lado de mi hijo, dándole golpecitos rítmicos en el pañal, a ver si había suerte y se dormía pronto y me daba tiempo a terminar la comida antes de que llegara Mercedes. Mientras tanto, mi cabeza iba a lo suyo y le daba vueltas a una canción de la Bersuit sobre una bruja y un astronauta. Una bruja y un astronauta. No me diréis que la cosa no era jugosa. La respiración de mi hijo se iba calmando. Estaba al caer. Tenía claro que en la historia debía haber un cohete y un viaje de amor a Marte. Lo que no tenía claro era si el cohete iba a ser de verdad y los amantes acabarían felices en Marte o si el cohete iba a ser una locura y los amantes acabarían felices en un frenopático. Acerca de la felicidad de los personajes discrepaba de la Bersuit. Una historia entre un astronauta y una bruja debería tener un final feliz. En la atmósfera marciana rodarían gotas de amor o en las paredes acolchadas. En esas estaba cuando en la radio empezaron a hablar de una astronauta de la NASA. Qué casualidad, me dije y afiné el oído.

La capitana de navío Lisa Marie Nowak había intentado secuestrar a su rival amorosa. Las dos estaban enamoradas del mismo astronauta, el que pilotó la última misión del Discovery. El amor no entiende de profesiones ni planetas. La astronauta estaba casado con varios hijos y le encontraron todo tipo de utensilios: desde una pistola de dióxido de carbono a trozos de tubería de plástico. La historia estaba bien pero de momento no rivalizaba con la mía. Hasta que el locutor añadió un detalle. La tía había cruzado el país, USA, como no, para acabar con su rival. Y para no detenerse, condujo cientos de kilómetros con unos pañales siderales. Las prisas de los celos.
La respiración de Juan se hizo monótona y, con movimientos temerosos, salí de la habitación. Que no se despierte. Que no se despierte. Eché un último vistazo y lo vi dormir placidamente. Qué envidia. Me puse el delantal y encendí el fuego. Todavía no entiendo qué impulsó a mi tía a comprarme ese delantal de faralaes cuando estuvo en Sevilla. Miré el reloj. El arroz y habichuelas estaría a tiempo. Lo malo era que había olvidado comprar alcachofas y no me quedaban tomates. Qué desastre.
Mientras trajinaba con mis cacharros de cocina (cita subliminal) noté que me temblaba el pulso. Por culpa de los pañales de la NASA. Aquello era el colmo. No temblaba de sorpresa o cansancio sino de rabia. ¿Cómo se le ocurría a la realidad ridiculizar así a la ficción? Maldita sea. La realidad debería limitarse a la suciedad de la cocina, a las letras de la hipoteca, al efecto invernadero, el precio de los pañales, los madrugones y esas cosas. Pero no. La astronauta tuvo que cruzar el país cagando y meando en unos pañales de miles de dólares para poder matar cuanto antes a la otra mujer, abandonar a su marido y tres hijos y quedarse para ella sola al comandante piloto Bill Oefelein.
Después de eso, ¿qué iba a hacer yo con mi bruja y mi astronauta? No me quedó más remedio que dejarlos flotando en el vació ficticio, a mitad de camino del psiquiátrico. O de Marte.
El sofrito ya estaba. Eché la sal y bajé un poco el fuego. Un momento. Algo fallaba. Mierda. Ya había echado la sal antes. Eso me pasaba por no tener la cabeza donde debía. Definitivamente, aquel no era mi día.